
pentagrama de tu vida. Tu risa que es incipiente y ya madura. Tu risa que ha nacido de la mía para caminar juntas. Tu risa que se afana en mirar hacia el horizonte que te espera.
Me queda tu risa que es tu palabra arropada con mi silencio. Tu risa que es un balbuceo de muchas cosas; como por ejemplo: de la primera palabra; como por ejemplo: del primer paso; como por ejemplo: del primer beso; como por ejemplo: de la primera fiebre intranquilizadora.
Me queda tu risa que se iba haciendo día a día a sí misma, que iba construyéndome día a día, alimentándome de ella, bebiendo en ella, soñando en ella. Tu risa, que es la única oración en la que he creído y diarimento continúo rezando. Tu risa que curaba todos mis enfados. Tu risa, que tropezaba en las esquinas de la casa y ahora tropieza en las esquinas del recuerdo. Tu risa, que se pronunciaba al mismo ritmo que nos pronunciábamos.
Me queda tu risa, de principio a fin, eternamente presente y deambulando entre el pentagrama de las estrellas. Es todo lo que me queda, tu risa, que es todo. Cuando de nuevo nos demos la mano, tú sonreirás, yo sonreiré, porque no necesitamos más palabras que la de tu risa.
1 comentario:
Ya no te queda su risa, ya la tienes perenne, de por vida, eternamente su risa, su compañía, su vida, su todo, juntos para siempre, si es cierta nuestra esperanza, quiero creer en que nos basamos en certezas, en realiddes, de lo contrario que triste la existencia si todo quedara en nada.
Pero mi creencia es firma, amí si que me queda vuestra sonrisa, vuestro recuerdo y un largo etc..vuestros, me quedais vosotros.
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